13 abril, 2021

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Boyaca chico cebe 30 millones a empresaria de ropa deportiva.

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El máximo accionista del Boyacá Chicó, Eduardo Pimentel, salió a defender a su equipo de las acusaciones de Diana Rojas, propietaria de la microempresa de confecciones Cuality Sports, que el sábado, junto a otras trabajadoras, bloqueó la salida del bus que transportaba a los jugadores del estadio La Independencia de Tunja por el no pago de una deuda de 30 millones de pesos por concepto de elaboración de ropa deportiva.

Pimentel afirmó que la deuda asciende a 28 millones de pesos y que la ropa confeccionada fue rechazada por el cuerpo técnico ya que no les quedó bien a los jugadores. El dirigente dijo que la empresaria recogió la ropa y se comprometió a arreglarla.

“Este es un club que no tiene dificultades no les debe a jugadores, no debe arriendos, no debe absolutamente nada. En marzo entramos en una pandemia, no se pudo arreglar nada de ese tema y nos toca pagar lo que se hizo mal. Todo lo nuestro está soportado con documentos y versiones de los jugadores de la ropa, que tuvimos que mandar a hacer con otra empresa”, dijo Pimentel a La W Radio.

Sobre el bloqueo del bus, Pimentel dijo que demandará a la empresaria por daños y perjuicios contra la institución. “Ya nuestros abogados recibieron la orden porque ellas no pueden cobrar por mano propia, quieren cobrar a la brava lo que mal han hecho y yo a la brava no le pago a nadie y menos cuando nos han fallado a todo”.

No obstante, Pimentel dijo que no iba a eludir su responsabilidad y que, a más tardar el próximo mes, cancelaría la deuda correspondiente, con lo cual también se había comprometido Ricardo Hoyos, presidente del club.

Diana Rojas señaló que el sábado los jugadores del cuerpo técnico del Boyacá Chicó lucían las prendas que ella les había elaborado y dijo que, por esta deuda y la pandemia, su microempresa se encontraba al borde de la quiebra.

“Me tocó entregar maquinaria a mis trabajadoras, que son madres cabezas de hogar, como garantía de que sí iba a pagarles. Me tocó despedir empleadas porque no teníamos cómo pagar los sueldos”, afirmó Rojas.